Consumo


El consumo de frutas y hortalizas tiene una evolución conservadora en España, y aunque es uno de los países con mayor consumo en Europa, está por debajo de las recomendaciones de las guías alimentarias.

Además, cabe destacar un bajo consumo en la población infantil y juvenil de frutas y hortalizas, inferior al que presenta la población adulta. Sin embargo, estudios realizados en colectivos de personas mayores reflejan un patrón de consumo en este grupo de población más próximo al perfil tradicional de dieta mediterránea, destacando un mayor consumo de patatas y frutas que la población adulta.

Por otro lado, el análisis de la influencia de los factores socioeconómicos en las encuestas nutricionales, refleja que los grupos de población con menor nivel socioeconómico y de instrucción consumen menos frutas y hortalizas, que los grupos socialmente más favorecidos.